Más trabajo y conciencia social
Las ventajas se acumulan para los niños nacidos en las familias “correctas”, garantizando su propio éxito en la vida, en marcado contraste con el destino de los que luchan en la parte inferior... Además, estos hijos “afortunados”, crecen rodeados de niños como ellos, con padres como los suyos: por eso, para los ricos es a veces difícil entender verdaderamente la pobreza, ya que no interactúan con la gente pobre. El título del libro, tiene la esperanza de evocar un sentido de responsabilidad más amplia, para ver a los hijos de los pobres como “nuestros” en lugar de “suyos”.
Con menos lazos sociales y conexiones entre los que tienen y los que no tienen, se hace más difícil que las personas se vean en el lugar del otro: la brecha económica se convierte en un espacio de empatía.
Conciencia social no es sensiblería, espectáculo, o limosnas ocasionales, sino sabernos responsables todos de todos.